PRIMERA FUNCIÓN
Captain America: The Winter Soldier (Capitán América y el Soldado de Invierno,2014) de Anthony y Joe Russo.
Marvel Films opta por cambiar de director (aun cuando el obrero Joe Johnston hizo un buen trabajo con la anterior) y sorprendentemente, también de género. Ambas apuestas dieron buenos resultados. Mientras que Captain America: The First Avenger apelaba al cine bélico palomero que fuera tan fundacional en los inicios de Hollywood con lo que ganaba en esa sensación retro que dejaba la cinta, ahora a los hermanos actuales directores más especializados en dirigir series televisivas les cayó un guión digno del género de espionaje que abundara mucho durante la década de los 60's y 70's, y que de igual manera recupera la sensación de la guerra fría omnipresente después de que ésta ya ha sido finiquitada desde la caída del muro (pero que sorprendentemente vuelve a tomar vigencia si no véase la reciente Jack Ryan: Shadow Recruit). Y para rematar, se despachan con la cuchara grande y se dan el lujo de tener al mismísimo Robert Redford en el elenco.
En ambos formatos de historia el personaje del Capitán América encarna a un digno héroe de tragedia griega que inexorable va hacia un destino arduo sin flaquear en su rígido código de ética. Sus aliados dejan de ser los expertos y son los personajes del pasado quienes cargan el dominio de las acciones. A un punto pareciera que la cosa va a acabar muy mal y deja una sensación de incertidumbre en el espectador que aumenta la emoción en el desarrollo de la cinta.
El reparto estelar cumple con las actuaciones ya conocidas y da tiempo para extender el estudio de sus personajes en circunstancias adversas. Grandiosa incursión de los nuevos personajes (¿más Avengers? Bienvenidos). La cinta eleva el nivel para la siguiente, incluidas las dos escenas en los créditos finales.
SEGUNDA FUNCIÓN
The Amazing Spider-Man 2 (El sorprendente Hombre Araña 2: la amenaza de Electro, 2014) de Marc Webb.
El Hombre Araña parecería ser de esos personajes que por alguna razón tienen un buen desarrollo en el cómic pero que parecían adolecer de una mala traducción a la pantalla. Por lo menos así fue durante la trilogía de Sam Raimi/Tobey Macguire en la que, después de un buen inicio, terminó por venirse abajo con cada nueva entrega que aparecía, a pesar de que su director se jactaba de ser un fanático del cómic y que sólo por eso tenía la autoridad moral del artista más idóneo (y que más lo comprendía) para llevarle al celuloide.
Pues eso ya ha terminado.
Tras un inicio fallido como fue el anterior reinicio de la serie, en el cual se perdió la oportunidad de emocionarnos con el primer villano (y uno de los más prometedores) como era el lagarto (además de desperdiciar a los actores Rhys Ifans y Denis Leary), la cosa no prometía mucho desde el anuncio con un Jamie Foxx que interpretaría a Electro, que por mucho no parecería el más peligroso del larguísimo catálogo de villanos del héroe arácnido, además que su apariencia similar a la del Capitán Frío de Arnold Schwarzenegger en la ignominiosa Batman & Robin de 1997 no parecía un buen augurio.
Pero ahora el experimentado director de videos se supera a sí mismo y nos entrega una cinta que, a pesar de su longitud que pasa imperceptible gracias a su ritmo, logra desarrollar los momentos dramáticos además de confeccionar secuencias de acción dignas de aprecio, logrando una secuela que mejora a la predecesora con todo y la historia del personaje.
Los actores aportan buenas actuaciones y los efectos especiales son una vista imperdible.
Hasta el tema de la cinta interpretado por Alicia Keys parece uno de los mejores en la franquicia.
Sólo una nota final que no esperamos eche a perder la cinta:
- ¿Qué hace una escena de los X-Men que nada tiene que ver por el momento con el contexto del Hombre Araña mitad de los créditos finales?
- Contra lo que nos tienen acostumbrados en Marvel, NO HAY escena final al término de los créditos, pero de todos modos los fans esperarán para asegurarse a pesar del aviso.



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