miércoles, 26 de marzo de 2014

Palomazo Cine Piojito presenta: Her (Spike Jonze,2013)… o cuando el destino nos alcance.

Sería este quizás el blog más corto que he escrito pero ¿cómo hacer un comentario sobre esta cinta sin develar partes importantes de la historia?
Si hay una película que de verdad confronta de manera tan contundente y frontal al espectador sin necesidad de violencias visuales, sólo con su discurso, definitivamente sería Her de Spike Jonze.
Hay una cascada de temas que pone en la mesa: La naturaleza de las emociones humanas, su condicionamiento, cómo se generan y cómo funcionan, qué es la soledad, la alegría o la depresión, qué son las relaciones humanas, qué onda con la inteligencia artificial, cuál es su límite, la humanización de la tecnología y la despersonalización de nuestras relaciones a través de ella, nuestra dependencia actual de las computadoras, el papel futuro de los universos y personas virtuales en nuestra vida y afectos. Acusa qué tan mal estamos preparados para sobrellevar nuestras complejas interacciones personales y cómo las paliamos con el entretenimiento de la tecnología que, como buen producto de mercado, está dispuesto a “satisfacer” nuestras necesidades (mientras tengamos dinero, dicho sea de paso). Anuncia un futuro que ya nos alcanzó: la enajenación por tecnología y prefigura la gran pandemia de nuestro tiempo y del porvenir: la depresión por soledad.
Con todo lo anterior no pareciera una cinta tan disfrutable cuando en realidad lo es
en demasía. Permítaseme ponerlo en mayúsculas: es una de las GRANDES películas que no hay que perder. Pareciera un ejercicio modesto de su talentoso creador Spike Jonze, quien ha sobrevivido de mejor manera (a diferencia de Michel Gondry) la orfandad en que les dejara su guionista Charlie Kaufman al independizarse. Tras apostar por el neurótico cuento infantil de Where the Wild Things Are, se mete a escribir el guión para luego dirigir Her y el resultado es que no sólo pasó la prueba con honores, sino que logró una historia de ciencia ficción tan profunda con un punto de vista de autor y voz propia para situarse dentro de la élite de cineastas a seguir para ver el cine que importa.
La parte actoral cae en la parte de interpretación integral de un sobresaliente Joaquin Phoenix que le da el rostro a la melancolía y en la voz de Scarlett  Johansson que logra una insuperable interpretación sólo con su voz, que ya es decir. También Amy Adams, Rooney Mara y Olivia Wilde (qué luce como un Chucky en ésta) dan el tono ideal al escenario futurista-onírico que plantea el director.
Merece todo lo bueno que se ha dicho de ELLA.

Ahora sí que cada quien sabe con qué fapearse… 

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