miércoles, 19 de febrero de 2014

Palomazo Cine Piojito presenta: The Monuments Men (George Clooney, 2014)… o hasta John Sturges, Robert Aldrich o Jack Smight habrían firmado ésta.


Así es, definitivamente no es Saving Private Ryan, aunque la gente se remita a ella en cuanto ve a Matt Damon en el cartel. La nueva cinta dirigida por George Clooney se basa en el segundo libro del historiador aficionado (primero fue  corredor de bolsa, luego petrolero) Robert M. Edsel, ahora escritor de tres libros sobre los robos de arte durante la Segunda Guerra Mundial y presidente de la Fundación al respecto. Los propios libros presentan sucesos que aún están a debate (como la respuesta contraria dada por Konrad Kramar de que los Monument Men llegaron tarde en el episodio Altaussee, según http://www.laprensa.com.ar/419201-Un-saqueo-de-pelicula.note.aspx ) y que el mismo Edsel menciona como un número de personas (que asciende a  poco más de 365 de 13 paises distintos) que no trabajaron como grupo.
Pero por evidentes fines dramáticos, la cinta de Clooney se toma sus libertades para traernos una cinta de múltiples registros (lo que para unos puede ser una falla para otros virtud). Lo que sí hace es amalgamar a uno de los elencos más interesantes ahora que eso también es tema de competencia entre las productoras.  Destacan John Goodman quien ilumina la escena desde su primera sonrisa, Bill Murray situado en un melancólico ya prefigurado en Lost in Translation, Bob Balaban que se revela un maestro en lograr el humor con sutiles gestos y miradas y Jean Dujardin todo sonrisa seductora.
La historia, heredera del cine bélico más clásico, reúne a un grupo inverosímil para una misión condenada. Los Monuments Men deben rescatar todo el arte posible previamente robado por Hitler en una carrera contra el tiempo antes de que los nazis lo destruyan debido a un “Decreto Nerón” o que sea saqueado por un equipo soviético de apropiación de trofeos, además de luchar contra la apatía de las propias fuerzas aliadas mientras se dividen en varios frentes y se suceden distintos episodios anecdóticos. Los tan buscados santos griales son el Políptico de Gante de Van Eyck y los Hubert, asi como La Madonna de Brujas de Miguel Ángel.
Al final (sí, discúlpenme que se los diga, superando a la patética escena de Saving Private Ryan) me quedó la sensación de haber visto algo que valía la pena ver visto. No requería de llevarme hacia la tristeza o de incitarme hacia la violencia para hablarme de algo importante. Había terminado la balada de un grupo de hombres buenos que entraron entre líneas de combate por un ideal tan noble como la preservación de obras de arte para las futuras generaciones. Permanece la duda (y la tristeza) de cuántas obras fueron perdidas o definitivamente destruídas para la humanidad. Si historias como Die Bücherdiebin (Ladrona de Libros) o Elle s'appelait Sarah (La llave de Sarah) son valiosas por los temas que nos evocan, los sentimientos que nos recuerda, con más razón The Monument Men con sus anclajes en una pasado que sí ocurrió y que por ello con gusto la habría firmado el propio Steven Spielberg.
Queda el incentivo de contar otras historias al respecto, de investigar los hechos en los libros y de no permitir que otro crímen de este calibre vuelva a ocurrir o ¿que acaso para recordárnoslo no se hacen estas películas?


Enlaces para consultar:
Los verdaderos héroes hasta ahora conocidos y obras aún perdidas, entre otros temas:
La historia real abreviada:









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