Lo que nos dejó la 55 Muestra Internacional de Cine
Como ya es costumbre, cerramos el año con un pequeño buffete para gourmettes de buen cine. Aclaro que gran parte de la Muestra tiene un nivel superior a cualquier oferta de cine comercial (con excepciones), pero anoto aquí lo que a mi juicio fueron las películas sobresalientes:
Jeune et Jolie (Francois Ozon, 2013).
De nueva cuenta, el director francés nos trae una historia con personajes de profunda complejidad psicológica, obsesivos y fragmentados. Cuestionamiento a los tiempos modernos y lo que provocan en los individuos como la enajenación, a los tópicos de la doble moral social, revisión de los roles de género o, si usted lo prefiere, una mórbida historia dramática digna de una telenovela, pero ésta no dejará a nadie indiferente.
Only God forgives (Nicolas Winding Refn, 2013).
El título lo dice todo: Historia simbólica (una alegoría) sobre Dios castigando a los pecadores y cuan pequeños son éstos para Aquel. En un ambiente violento, donde la maldad es cíclica, los personajes lucharán por su supervivencia y para ello tienen que pagar la tarifa. Acechante en todo momento para el espectador, de fotografía bien construída y una banda sonora única, el director de Drive nos muestra otros registros, si acaso igual de violentos, pero inusitados. Hasta Kristin Scott Thomas muestra que todavía tiene muchos truquitos bajo la manga actoral.
Pozitia Copilului (Calin Peter Nezter, 2013).
Rumania nos vuelve a presentar un estilo de historia por que cual ya llevan apostando un tiempo. Una historia muy humana sobre un accidente de tráfico y sus afectaciones para víctimas y victimarios. Los personajes quedan expuestos y la realidad en la que pisan ya no es la que imaginaban. La resolución parece ser tan sencilla como compleja, tal cual es la condición humana.
Berberian Sound Studio (Peter Strickland, 2012).
Una película de terror sin una gota de sangre y ninguna muerte. Esta ingeniosa premisa merece una mención honorífica recordándonos que sólo se necesita la ambientación adecuada (y unas cuantas sorpresas sonoras) para perturbar al espectador. Historia sobre la integridad del artista, las condiciones de terrorismo laboral de nuestros modelos económicos y hasta un homenaje al grandioso oficio del sonidista (y de paso al género que le da los mejores retos y a la época del giallo) la cinta vale ser vista y si se lo permite, hasta disfrutada.
Vale la pena mencionar otras cintas destacadas como Paradies:Hoffnung (Ulrich Seidl, 2012) final de su trilogía del Paraíso, cierra el círculo pero si acaso es la menos controvertida. Pieta (Kim Ki-Duk, 2012) que marcó el esperado regreso de un maestro del cine con una historia original y que hace pensar sobre la violencia actual y los conceptos de venganza; sórdida pero sin el nivel estético al que nos tiene acostumbrados el director. L'ecume des jours (Michel Gondry, 2013) como otro intento fallido de llevar la literatura imaginativa a la imagen mientras que The Look of Love (Michael Winterbottom,2013) es una agradable sorpresa al revisar la era en la que vivió el magnate Paul Raymond gracias a su imperio del sexo.
México se vio bien representado por Las Horas Muertas (Aarón Fernández, 2013) y su ensamble actoral y Club Sandwich (Fernando Eimbecke, 2013), con sobresaliente actuación de María Reneé Prudencio y la presentación caguengue de Lucio Giménez Cacho y Danae Reynaud.




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