lunes, 15 de febrero de 2021

Archivos Secretos de la Cinemateca Perdida presenta: Vivir Mata (2002) de Nicolás Echevarría

 Vivir Mata (2002) de Nicolás Echevarría fue la película que me hizo enamorarme de Susana Zabaleta, cuando la mayoría de sus admiradores los hizo por "Sexo, Pudor y Lágrimas" tres años antes: nunca compartí la neurosis que destilaba está obra de teatro transplantada al cine a pesar de haberle merecido el Ariel por mejor actriz. Por el contrario, fue el tono desenfadado de esta comedia romántica lo que más conectó conmigo.

 Seguramente no sería la película más recaudatoria y/o recordada de su autor (o sí, para quien esto escribe) dada su sólida trayectoria como documentalista y los reconocimientos obtenidos por su primer filme narrativo "Cabeza de Vaca" (1990), pero contar con una historia junto al escritor todo terreno Juan Villoro y conformar tal alineación para el elenco auguraba que el esfuerzo valía la pena.

 En un género que rara vez depara sorpresas, la apuesta iba por el lado de la historia que anecdoticamente pasa de una mujer haciendo confidencias a su compañera de trabajo a unos autonautas que pasan el día entero por viaductos y colonias informes sin parecer nunca llegar a su destino. Ambas líneas se unen en la narración de un recuerdo: el encuentro ideal e idílico de una pareja que se cuenta mentiras. Aquí surgen tantos argumentos como para llenar un libro de cuentos y cabe la posibilidad de que en realidad nada de eso hubiera ocurrido tal cual se cuenta en la realidad y más bien estuviera adornado por los participantes mientras que el ingenio de la palabra toma una importancia especial en el desenvolvimiento de la trama. Entretenida y encantadora, también urbana nos lleva por parajes distintos de la capital afirmando su carácter surrealista (como a quién se le ocurriría construir una cabeza de Juárez), recordando a esos Caifanes de Juan Ibáñez (escritos por Carlos Fuentes, si se considera tal analogía) en su noche eterna a ningún lado.

 Mencionado el gran elenco conformado por Daniel Giménez Cacho, aún en tiempos de galán inverosímil desde la afamada "Sólo con tu pareja"(1991) también terminada en una emblemática edificación capitalina; Emilio Echevarría sacudiéndose al Chivo de "Amores Perros"(2000) en plan artista filósofo, Luis Felipe Tovar reafirmando su gran ductibilidad para papeles que van de la comedia a la tragedia y Alejandra Gollas que crea una entrañable actuación como la compañera confidente. Pero es Susana Zabaleta quien brilla con luz propia al hacer de su personaje una enamorada pícara que reúne la dulzura con la sensualidad forjando así al tipo de chica que todo tipo sueña con tener.



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